Maderas amenazadas y en peligro: Ejemplos y Apéndices CITES

Maderas amenazadas y en peligro

No todas las maderas que encontramos en el mercado tienen el mismo origen ni presentan las mismas condiciones de aprovechamiento y comercialización. Algunas especies forestales están sometidas a diferentes medidas de protección debido a la presión que soportan sus poblaciones naturales. Por eso, cuando hablamos de maderas amenazadas y en peligro, es importante conocer qué especies están protegidas, qué significa que una madera esté incluida en CITES y qué diferencias existen entre sus distintos Apéndices.

En Eiforsa trabajamos con madera de pino y apostamos por una utilización responsable de los recursos forestales. Para nosotros, conocer el origen y las características de la madera es una parte fundamental de trabajar correctamente con este material.

Maderas amenazadas y en peligro

¿Qué son las maderas amenazadas y en peligro?

El término puede utilizarse de manera general para referirse a especies forestales cuyas poblaciones se encuentran sometidas a diferentes niveles de amenaza.

Sin embargo, debemos diferenciar entre:

  • Especies amenazadas desde el punto de vista de la conservación
  • Especies protegidas por una normativa concreta
  • Especies incluidas en los Apéndices CITES
  • Madera cuyo comercio puede presentar riesgos de ilegalidad según su procedencia

No son exactamente lo mismo.

En España, el MITECO destaca la importancia de conocer la especie, el nombre científico, la procedencia y el grado de amenaza o protección de una madera para evaluar los riesgos relacionados con su comercialización.

¿Qué es CITES?

CITES son las siglas de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. Su objetivo es garantizar que el comercio internacional de determinadas especies silvestres no ponga en peligro su supervivencia.

Aunque muchas personas relacionan CITES principalmente con animales, la Convención también incluye numerosas especies vegetales y árboles cuya madera se comercializa.

De hecho, CITES mantiene documentación específica para la identificación y comercialización de especies arbóreas incluidas en sus Apéndices.

¿Qué son los Apéndices CITES?

CITES establece tres niveles de protección: Apéndice I, Apéndice II y Apéndice III. Cada uno responde a una situación diferente.

Apéndice I

Incluye especies que se encuentran en el nivel de protección más elevado dentro de CITES.

Son especies amenazadas de extinción y el comercio internacional está sujeto a restricciones especialmente estrictas.

En España, el MITECO explica que el comercio internacional de especies incluidas en el Apéndice I está prohibido con carácter general, aunque existen determinadas excepciones reguladas y autorizaciones específicas.

Apéndice II

Aquí encontramos especies que no tienen necesariamente que estar actualmente amenazadas de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse para evitar que lleguen a estarlo.

Este punto es especialmente importante cuando hablamos de madera.

Una especie incluida en el Apéndice II no significa que toda su madera esté prohibida. El comercio puede estar permitido siempre que se cumplan las condiciones y permisos correspondientes.

El MITECO señala que, para estas especies, el comercio internacional puede autorizarse mediante el correspondiente permiso de exportación o certificado de reexportación, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.

Apéndice III

Incluye especies protegidas en un país que solicita la colaboración de otros países para controlar su comercio internacional.

Por tanto, el grado y las condiciones de protección pueden depender de la especie y de los países implicados.

Esto demuestra por qué no es suficiente con conocer únicamente el nombre comercial de una madera.

Ejemplos de maderas incluidas en CITES

Existen numerosas especies de árboles utilizadas como madera que aparecen en los Apéndices CITES.

Algunos ejemplos son:

EspecieNombre habitualApéndice CITES
Dalbergia nigraPalisandro brasileñoI
Dalbergia spp.Palo de rosaII, con condiciones específicas
Swietenia macrophyllaCaoba de hoja grandeII
Swietenia mahagoniCaoba antillanaII
Pericopsis elataAfrormosiaII
Pterocarpus santalinusSándalo rojoII
Cedrela odorataCedro americanoIII en determinados países
Aniba rosaeodoraPalo de rosaII

La clasificación puede estar acompañada de anotaciones específicas que determinan qué partes, productos o derivados quedan sujetos a los controles CITES. Por eso, no es suficiente con mirar únicamente el número del Apéndice.

La importancia de Dalbergia

Las especies del género Dalbergia, conocidas comercialmente como palos de rosa o rosewoods, son un buen ejemplo de la complejidad de la regulación.

El género Dalbergia está incluido en el Apéndice II, mientras que Dalbergia nigra, conocida como palisandro brasileño, aparece en el Apéndice I.

Además, las anotaciones asociadas a determinadas especies pueden establecer excepciones para algunos productos acabados o determinados tipos de derivados.

Esto significa que no debemos asumir que todos los productos fabricados con una especie CITES tienen exactamente las mismas obligaciones administrativas.

Cuando existe una duda sobre una madera concreta, debemos comprobar la especie científica, el producto, el país de origen y la normativa aplicable.

La caoba y otras maderas tropicales

La caoba es otro ejemplo de madera de alto valor comercial que aparece en CITES.

Entre las especies incluidas encontramos Swietenia macrophylla, Swietenia mahagoni y Swietenia humilis. Diferentes especies de este género figuran en el Apéndice II.

Esto no significa que cualquier pieza de caoba sea ilegal. Significa que el comercio internacional de determinadas especies está sometido a controles destinados a garantizar que no perjudique a sus poblaciones naturales.

Por ello, cuando adquirimos una madera tropical protegida, debemos prestar especial atención a la documentación que acredite su procedencia y legalidad.

¿Una madera CITES está prohibida?

No necesariamente. Este es uno de los errores más habituales.

La inclusión de una especie en CITES significa que su comercio internacional está regulado bajo determinadas condiciones. El nivel de control dependerá del Apéndice y de las anotaciones correspondientes.

El Apéndice I establece las restricciones más fuertes, mientras que los Apéndices II y III permiten determinadas operaciones comerciales bajo condiciones de control.

Por eso, ante una madera protegida, debemos preguntarnos:

  1. ¿Cuál es la especie exacta?
  2. ¿Cuál es su nombre científico?
  3. ¿En qué Apéndice CITES está incluida?
  4. ¿De qué país procede?
  5. ¿Qué producto estamos comercializando?
  6. ¿Qué anotaciones se aplican?
  7. ¿Qué documentación es necesaria?

¿Por qué es importante conocer el nombre científico?

Los nombres comerciales pueden generar confusión. Una misma denominación puede utilizarse para diferentes especies dependiendo del país o del mercado.

El nombre científico permite identificar con mucha mayor precisión la especie y comprobar si está incluida en CITES o sometida a otras medidas de protección.

El propio MITECO destaca la importancia de conocer la especie vegetal de la que procede la madera, comenzando por su nombre científico, además de su procedencia y características.

Por eso, cuando hablamos de maderas protegidas, recomendamos no quedarse únicamente con nombres comerciales como “palo de rosa”, “caoba” o “palisandro”.

Maderas amenazadas no significa únicamente CITES

Otro aspecto importante es que CITES no es una lista general de todas las especies de árboles amenazadas del mundo.

CITES regula el comercio internacional de las especies incluidas en sus Apéndices, pero existen otras herramientas y normativas relacionadas con la conservación y la legalidad de la madera.

Además, el riesgo de ilegalidad puede depender de la combinación de especie y lugar de procedencia.

El MITECO señala, por ejemplo, que determinadas combinaciones de especie y origen presentan un riesgo elevado de ilegalidad y que la trazabilidad a lo largo de la cadena de suministro es fundamental.

Por tanto, debemos diferenciar entre:

  • Amenaza de conservación → situación de la especie en la naturaleza.
  • Protección CITES → regulación del comercio internacional de determinadas especies.
  • Legalidad de la madera → cumplimiento de las normas aplicables a su aprovechamiento, origen, comercialización y documentación.

¿Cómo comprar madera de forma responsable?

Si vamos a adquirir una madera, especialmente cuando se trata de especies tropicales o de alto valor comercial, recomendamos prestar atención a varios aspectos.

1. Identificar la especie

Solicita el nombre científico cuando sea necesario.

2. Conocer el origen

El país y, cuando sea posible, la región de procedencia son datos importantes para evaluar la legalidad y trazabilidad.

3. Comprobar si está incluida en CITES

Si la especie aparece en los Apéndices, debemos comprobar las condiciones aplicables.

4. Revisar la documentación

Dependiendo del producto, origen y operación, puede ser necesario disponer de permisos o certificados específicos.

5. Preguntar por la trazabilidad

Una cadena de suministro correctamente documentada permite reducir riesgos.

6. Elegir proveedores especializados

Trabajar con empresas que conocen la madera y su procedencia facilita la toma de decisiones y reduce problemas.

¿Qué relación tiene todo esto con la madera de pino?

La mayor parte de las búsquedas sobre CITES se relacionan con maderas tropicales y especies de alto valor, pero conocer esta normativa también ayuda a comprender la importancia de utilizar madera de origen conocido y correctamente gestionada.

En Eiforsa trabajamos principalmente con madera de pino, además de desarrollar actividades relacionadas con la explotación forestal, transformación y tratamiento.

Nuestro trabajo parte de la madera como recurso forestal y busca darle diferentes aplicaciones mediante procesos de transformación y fabricación.

Esta visión nos permite valorar la importancia de la procedencia, la selección del material y su utilización responsable.

Madera legal y trazabilidad

La legalidad de la madera no depende únicamente de que una especie aparezca o no en CITES. Es necesario considerar toda la cadena de suministro.

El MITECO dispone de información específica sobre madera legal y señala que la identificación de la especie, el origen y la trazabilidad son elementos fundamentales para evaluar el riesgo de ilegalidad.

Además, España cuenta con LIGNUM, el sistema estatal de información sobre el comercio de la madera, que recoge información relacionada con el comercio y las medidas destinadas a garantizar la legalidad de los productos de madera.

¿Dónde consultar las especies CITES?

La mejor opción cuando necesitamos confirmar una especie concreta es acudir a las fuentes oficiales.

La base de datos de comercio CITES recoge los registros oficiales comunicados por los países miembros desde 1975 y dispone actualmente de información actualizada.

También es recomendable consultar la documentación específica de CITES sobre especies arbóreas y las fuentes oficiales españolas.

No recomendamos basarse únicamente en listas encontradas en blogs o páginas comerciales, especialmente cuando existe una operación internacional de por medio.

Eiforsa y una utilización responsable de la madera

En Eiforsa entendemos que trabajar con madera implica conocer el material y también su procedencia y características.

Nuestra actividad está especialmente vinculada a la madera de pino, la explotación forestal, la transformación, el tratamiento y la fabricación de diferentes productos y soluciones.

Trabajamos para aprovechar las posibilidades de la madera y convertirla en productos destinados a construcción, agricultura, ganadería, equipamiento y otros usos.

Si necesitas madera para un proyecto y quieres conocer nuestras soluciones, puedes contactar con Eiforsa para explicarnos tus necesidades.

Preguntas frecuentes sobre maderas amenazadas y CITES

¿Aún tienes dudas? Resuélvelas en este apartado.

¿Qué maderas están en peligro de extinción?

Existen diferentes especies de árboles amenazadas en distintos grados. No todas están incluidas en CITES y no todas tienen las mismas restricciones comerciales.

¿Qué maderas están incluidas en CITES?

Entre las especies y géneros de árboles incluidos encontramos Dalbergia, Swietenia, Pericopsis elata, Pterocarpus santalinus y Aniba rosaeodora, entre otras. La inclusión y las condiciones concretas dependen de la especie y de las anotaciones correspondientes.

¿Qué significa que una madera esté en el Apéndice II?

Significa que la especie está sometida a controles de comercio internacional para evitar que el comercio pueda perjudicar su conservación. No implica necesariamente una prohibición total del comercio.

¿Qué diferencia hay entre los Apéndices I, II y III?

El Apéndice I ofrece el nivel de protección más elevado; el II regula especies cuyo comercio debe controlarse para evitar que lleguen a estar amenazadas; y el III incluye especies protegidas en determinados países que solicitan cooperación internacional para controlar su comercio.

¿Una madera CITES es ilegal?

No. Que una especie esté incluida en CITES significa que su comercio internacional está regulado. La legalidad dependerá de que se cumplan las condiciones, permisos y documentación exigibles.

¿Cómo puedo saber si una madera está protegida?

Lo más fiable es identificar la especie mediante su nombre científico y comprobar su situación en las fuentes oficiales CITES y en la normativa aplicable.

Conocer el origen también es cuidar el bosque

Las maderas amenazadas y en peligro requieren una especial atención porque detrás de cada especie existe un ecosistema y una población forestal que debemos conservar.

CITES proporciona un sistema internacional para controlar el comercio de determinadas especies y evitar que la explotación comercial perjudique su supervivencia. Pero la responsabilidad también está en quienes compramos, vendemos, transformamos y utilizamos madera.

En Eiforsa apostamos por trabajar con madera de forma responsable, poniendo nuestra experiencia en transformación, tratamiento y fabricación al servicio de proyectos que necesitan soluciones de madera.

Elegir correctamente la madera no consiste únicamente en escoger una especie por su color, dureza o apariencia. También significa conocer su procedencia, su situación y las condiciones legales de su comercialización.